Lavalle revivió una tradicional costumbre de campo

Lavalle celebró la tradicional ceremonia de San Pedro y San Pablo con una fogata que reunió a más de 400 personas.

Lavalle revivió una tradicional costumbre de campo

La iniciativa de la Red de Turismo Rural se generó para promocionar y rescatar el patrimonio cultural, con una actividad que conjuga lo pagano y lo religioso y que tiene como finalidad, reafirmar costumbres populares que llegaron de la mano de los inmigrantes para darlas a conocer al turismo.

El evento, coordinado por la Red de Turismo Rural contó con el apoyo de la Municipalidad de Lavalle y se realizó en el Puesto Díaz, de Colonia Italia.

Este grupo de emprendedores turísticos integrados a la Red de Turismo Rural, trabajan desde hace más de 10 años en forma asociativa para posicionar este tipo de turismo, brindándole al visitante la posibilidad de vivenciar la idiosincrasia de cada lugar con sus costumbres y modos de vida. Con este típico festejo del campo, se buscó rescatar y preservar una costumbre ancestral legada por generaciones pasadas.

Los integrantes de esta red se mostraron satisfechos por el alcance de la iniciativa y se mostraron animados a continuar preparando actividades en conjunto. Por esa razón comentaron que ya están trabajando para las vacaciones de invierno, que como todos los años se preparan con promociones para atraer a los turistas. En la oportunidad para los días 20, 21 y 22 de julio habrá precios especiales en alojamientos, visitas guiadas, gastronomía y talleres culturales y artísticos, para quienes elijan a Lavalle como destino turístico.

Durante la actividad estuvieron presentes el director de Cultura y Turismo de la comuna, Carlos Acosta; la jefa de Turismo, Ana Castillo y las conejales, María del Carmen Rodríguez y Julia Altamiranda, entre otras autoridades locales.

El ritual

Los visitantes que llegaron hasta el tradicional puesto participaron del taller de armado de muñecos de caña, totora y paja que serían quemados en el ritual de la fogata. Esta actividad estuvo a cargo de artistas plásticos del departamento.

Las figuras construidas con material combustible representaron las penas y miserias de cada uno, que según la tradición quedan simbólicamente purificadas al calor del fuego.

Familias completas, grupos de jóvenes y de adultos que se dieron cita al lugar para vivenciar esta experiencia, disfrutaron de un inmenso atardecer, mientras que con la luz lunar participaron de animados juegos propuestos por los organizadores.

Al momento de la cena, llegó la degustación de la tradicional gastronomía típica, con chivito asado, empandas y chanfaina regada por un buen vino y música folklórica.

Pasada la medianoche del sábado, llegó el momento esperado por todos los visitantes y lugareños, el ritual de la fogata. Alrededor de la gran mata de leña seca, preparada durante varios días, se inició la purificación de penas y dolores para iniciar una nueva etapa de renovación interior. Fue un momento mágico que rememoraron aquellos que lo vivieron en otras épocas y una nueva experiencia que pudieron compartir turistas que llegaron desde distintos puntos de la provincia y el país para sumarse a la propuesta cultural.

Las actividades se extendieron hasta el domingo, numerosos grupos de visitantes alojados en cabañas del departamento participaron de la propuesta completa, que incluyó la visita guiada al sitio fundacional Algarrobo Histórico y a la finca biodinámica Cosmos.