Acerca de Lavalle

NUESTRA HISTORIA

El 18 de enero de 1859, el gobernador de la provincia don Cornelio Moyano firmó el decreto- ley por el que se creaba el departamento de Tulumaya, en honor a la denominación que los Huarpes, indígenas del lugar, daban a la región.

En 1889 se cambió su nombre por el de Lavalle, en homenaje al guerrero sanmartiniano de la independencia, el General Juan Galo Lavalle.

 

ORÍGENES

El departamento de Lavalle integró originariamente la amplia zona de Huanacache, en cuya parte Norte estaban ubicadas las extensas lagunas del mismo nombre, formadas por los desagües del río San Juan y río Mendoza. En las proximidades de estas lagunas se encontraban radicados importantes y numerosos núcleos de indígenas huarpes, quienes se dedicaban a la pesca, confección de canoas y canastos con totora y junquillo, así como a otras pequeñas actividades de artesanía. De esta zona, se traía el pescado, especialmente truchas, para el consumo de la población colonial de Mendoza.

Los indígenas llamaban “tulumaya” o “tule – mayu”, a los territorios que hoy abarcan el departamento de Lavalle. Antes de la llegada de los españoles, existían numerosas tolderías, destacándose la de Jocolí, residencia del cacique Tabalqué.

A fines del siglo XVIII, se establecieron en esta región, algunos de los prisioneros

portugueses, tomados por Pedro de Ceballos en su campaña de Santa Catalina. Los lusitanos se dedicaron a la pesca en las lagunas del Rosario y Huanacache. Según el historiador Isidro J. Maza, “esta actividad dio lugar al trazado de una senda o caminos que unían las lagunas con la ciudad de Mendoza, por esta razón, dicha calle pasó a denominarse “Los Pescadores”.

En 1850 durante el gobierno de Alejo Mallea, la región fue anexada al departamento de La paz. Pero cinco años más tarde, el gobernador Pedro Pascual Segura la separó, construyendo la Subdelagacía del Rosario.